martes, 21 de octubre de 2014

Abuelas cumple 37 años: cómo sigue la lucha después del aluvión

POR MANUEL BARRIENTOS

S
e disparó un aluvión de gente que viene al organismo buscando su verdadera identidad o se acerca para aportar una denuncia de algún caso de apropiación”, explica Abel Madariaga, el secretario general de Abuelas de Plaza de Mayo, sobre el fenómeno que se produjo luego de las restituciones en agosto último de Ignacio Guido Montoya Carlotto y Ana Libertad Baratti de la Cuadra.
Desde la institución aportan un número contundente: recibieron 4.900 correos electrónicos con interrogantes o denuncias. Ahora es el momento de procesar y sistematizar toda la información recibida, seguir líneas de investigación y avanzar en la resolución de nuevos casos. Aún quedan 385 jóvenes que fueron apropiados durante la última dictadura y no conocen su verdadera identidad.
“Mi sentimiento es que todo este fenómeno que se desató tiene que generar la restitución de un par de nietos más, porque nunca habíamos visto una reacción social tan fuerte y tan positiva”, explica Madariaga, quien pudo encontrarse en febrero de 2010 con Francisco, el hijo que había tenido con Silvia Quintela, quien continúa desaparecida desde 1977.
Con respecto a las nuevas (o no) estrategias que desarrollará la institución para lograr las próximas restituciones, una de las claves debe leerse en la última campaña televisiva masiva. El spot muestra a una joven con su madre en el consultorio médico y a una pequeña hija en brazos. La médica la consulta por los antecedentes familiares y la abuela responde con rápidos “no”. La joven, sin embargo, recuerda: “Papá es diabético”. Con gestos de intranquilidad, la abuela pregunta sobre la importancia que puedan llegar a tener esos datos. “Para el bebé es fundamental”, manifiesta con certeza la pediatra. Entre la ahora supuesta madre e hija se cruzan miradas de preocupación. “No le dejes a tu hijo la herencia de la duda: resolvé tu identidad ahora”, cierra la publicidad. Así, explicita que los jóvenes apropiados ya tienen entre 34 y 39 años y muchos de ellos hoy pueden ser padres o madres. De este modo, una vida atravesada por la mentira no sólo los afecta individualmente sino también a sus propios hijos.
“Es una campaña que seguirá vigente y que tenemos que lograr instalar de forma masiva”, ratifica Madariaga. Desde el organismo recuerdan que, desde hace años, trabajan en los jardines de infantes y en las escuelas primarias. Junto al Ministerio de Educación de la Nación han elaborado el proyecto “Las Abuelas nos cuentan”, una colección integrada por videos audiovisuales y ocho libros de cuentos de nueve autores, un cuadernillo para el docente para el nivel inicial y uno para el nivel primario. “Buscamos que los hijos consulten a sus padres apropiados sobre su verdadera identidad y los motiven a acercarse a Abuelas y hacerse el análisis de ADN”, explican.
Otra línea de trabajo que se corroboró con la restitución del nieto de Estela de Carlotto radica en que los jóvenes apropiados no viven sólo en la Ciudad de Buenos Aires o en otros grandes centros urbanos, sino en pueblos y ciudades de las distintas provincias argentinas (Ignacio Guido Montoya Carlotto fue criado en el campo y desarrolló su adolescencia y adultez en Olavarría) o en el exterior del país (como en el caso de Ana Libertad). 
Con filiales en Córdoba, Rosario, Mar del Plata, La Plata y Ayacucho, hace una década los equipos técnicos de las Abuelas de Plaza de Mayo y los de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi) organizaron la Red por la Identidad, que suma nodos en treinta ciudades, desde Ushuaia a San Salvador de Jujuy. También tiene puntos de apoyo en España e Italia. “Para llegar a todo el país son fundamentales las publicidades en la televisión abierta, porque continúan siendo las estrategias verdaderamente masivas y que permiten llegar a los pequeños pueblos de todo el país”, indica Madariaga.
En ese sentido, reconoce que el “aluvión” generado por la restitución de Guido estuvo precedido por una instalación muy fuerte de la lucha de Abuelas a partir de los spots que protagonizaron Lionel Messi, Javier Mascherano y Ezequiel Lavezzi durante el último Mundial de Fútbol de Brasil. “Ya se venían acercando muchos jóvenes, porque fue increíble la ayuda que nos brindó la Selección”, dice.
Estas campañas masivas también se enlazan -y deben ligarse- a otras estrategias focalizadas. Madariaga entiende que debe avanzarse con publicidades gráficas en las revistas institucionales de las fuerzas armadas y de seguridad, ya que buena parte de los apropiadores forman (o formaron) parte de esas instituciones y, por tanto, los jóvenes buscados pueden haber seguido esas carreras.
Si algunos titulares indicaban que, con la restitución de Guido Montoya Carlotto, “Abuela de Plaza de Mayo culmina su lucha” queda claro que el organismo aún tiene 386 motivaciones para continuar con el trabajo que comenzó hace 37 años. Y múltiples estrategias para avanzar con la búsqueda.
(publicada en la revista Debate, septiembre de 2014)

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